500 viandas donde comía el asesino de Ludmila


El cuerpo de Ludmila Pretti fue encontrado en una casa del barrio La Perla, Moreno, debajo de una cama, entre dos colchones, luego de una intensa búsqueda desde la noche anterior, cuando la adolescente había salido a una juntada con amigos. El dueño de casa y organizador del encuentro, Cristian Jeréz, de 19 años, fue detenido luego de estar prófugo durante 30 horas y tras haber colaborado en la investigación.

El principal sospechoso fue hallado en unos pastizales cercanos al Río Reconquista y al verse rodeado por la policía se sumergió en las frías aguas hasta que su cuerpo no aguantó más y debió entregarse. Los investigadores creen que este joven extranguló a la víctima en un intento de violación y escondió el cadáver debajo de su propia cama.


Cristian Jeréz, afrontará un juicio por el delito de femicidio, condenado con la pena de prisión perpetua y engordará la estadística de los jóvenes adultos detenidos en cárceles bonaerenses.

«Venía a buscar la comida acá» recordó Norma Rolón del Merendero Manitos Bondadosas, ubicado en el barrio La Perla, muy cerca de la casa de la familia Jeréz, quienes recibían entre 6 y 8 de las 500 viandas que entrega uno de los dos comedores de la zona.

«Venía con un perro Pitbul, siempre andaba con él para todos lados, nosotros le hablábamos, era problemático», le contó la encargada del comedor social al Diario La Calle y relató que «una vez tuvimos una mala experiencia con él, porque un chico sin querer le pegó a la novia con la gomera, así que lo fueron a buscar, le pegaron al chico, vinieron de otro barrio a buscarlo».

Rolón dialogó con Facundo Medina en #elvivodefacu en Instagram y resaltó que «todos los días hay entre 10 y 15 anotados nuevos para el comedor, a veces damos cena y otras merienda, vienen los grandes a buscar las viandas de sus familias, tratamos que ninguna familia quede sin comida».

Cristian Jeréz, detenido y a la espera de su declaración, era uno de los miles de chicos que se alimentan en los innumerables comedores sociales que se expandieron sobre territorio bonaerense en los últimos años. Según el parte policial, el joven de 19 años de edad es analfabeto y está desocupado. «Acá muchos chicos no terminan la escuela», resaltó Norma y explicó que «hay una familia a la que les damos la vianda, son 18 en la casa y la mayoría no va a la escuela, muchos chicos acá van un tiempo y después no van más».

El Merendero Manitos Bondadosas es uno de los varios comedores sociales que recibe pescado del mar argentino, gracias a un convenio con empresas pesqueras. «Hoy damos filet de merluza con arroz y pan casero en la vianda», destacó Norma Rolón y confesó que «mucha gente de acá nunca había comido pescado o calamar, nunca antes un merendero había preparado estas comidas».

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