Aterradora similitud: Obreras textiles de Nueva York – Obreras de Pepsico Argentina

Aterradora similitud:
Obreras textiles de Nueva York – Obreras de Pepsico Argentina

El Gobierno utilizó con las trabajadoras argentinas, el mismo mensaje intimidatorio que recibieron las empleadas incineradas en 1908 en EEUU.
1908: “Si protestan, las quemamos vivas”. Y lo hicieron 
2017: “Si protestan, las desalojamos y reprimimos”. Y lo hicieron
Claros mensajes para sepultar cualquier intento de levantar la voz para exigir justicia.

 

 

 
Marzo de 1908: En Nueva York comenzó una huelga de las obreras textiles reclamando la igualdad salarial, que se disminuyera la jornada a diez horas y que se permitiera un tiempo para la lactancia. Toman pacíficamente el local de la fábrica Sirtwoot Cotton.

Junio de 2017: En Argentina, obreras de Pepsico, junto a sus compañeros varones, inician una protesta defendiendo sus puestos de trabajo tras el cierre de la fábrica. Días más tarde, ante la orden judicial de desalojo, toman pacíficamente la planta.

19808: La patronal clausura todas las salidas de la fábrica para impedir que las trabajadoras salgan y, en un acto que horrorizó al mundo entero, prendió fuego a las instalaciones. Mas de 100 obreras murieron quemadas vivas.

2017: El Gobierno ordena a sus fuerzas reprimir a los trabajadores y desalojar la fábrica. Mujeres y varones reciben gases lacrimógenos, palos, empujones, insultos, balas de goma, etc. en una actitud tan prepotente y vil, como no se había visto en años.
1908: Las trabajadoras les reclamaban a sus patrones mejoras salariales, reducción de la jornada laboral a ocho horas, descanso dominical y el fin de la explotación de los niños; y al gobierno federal, el control de las condiciones de higiene y seguridad. Denunciaban la inexistencia de salidas de emergencia y de elementos para combatir incendios, muy frecuentes en el rubro textil.

2017: Las mujeres de Pepsico pedían conservar su fuente de trabajo. Que la fábrica no se cierre, que les sean reconocidos sus derechos a todos los trabajadores de la planta, poniendo en segundo término otros reclamos como mejoras salariales, condiciones dignas de higiene y seguridad, que se respeten los convenios colectivos de trabajo, jornadas menos extenuantes, etc.
1908: La mayoría de las obreras de la fábrica Cotton eran jóvenes inmigrantes, de origen judío e italiano, que se ganaban precariamente la vida en el taller textil de la firma. Sin mucha preparación ni apoyo de ninguna índole, salieron a la calle a pedir por sus derechos y su inmolación fue el disparador para que las leyes estadounidenses comenzaran a imponer mejoras en la seguridad en el trabajo en el sector industrial y sirvió a la causa de las mujeres trabajadoras y del internacionalismo obrero en general en todo el mundo.

2017: Las obreras de Pepsico integran el 60% del total de trabajadores de la fábrica. Muchas son sostén de hogar, madres solteras, esposas que aportan salarios para compartir dignamente las miserias y carencias del hogar. Todas arrastran enfermedades laborales, debido a las extensas jornadas y las malas condiciones de seguridad e higiene.

Hasta aquí, el mensaje está dado. El mensaje fue recibido. Las mujeres de hoy son las mismas que hace 109 años. Y no habrá fuerza suficiente que logre aniquilar su espíritu y convertirlo en cenizas. Porque el fuego, lo tienen ellas.
Marta Portilla