Basurales en la Cuenca son fuente de contaminación

Basurales en la Cuenca son fuente de contaminación

En la Cuenca Matanza Riachuelo, ACUMAR toma medidas para su erradicación y planifica estrategias para concientizar a la población sobre la problemática, apuntando a un nuevo paradigma que valorice los residuos y su reutilización.
Entre las principales causas de contaminación de la Cuenca Matanza Riachuelo se encuentra la inadecuada gestión de los residuos.
Los basurales a cielo abierto son lugares donde los residuos urbanos son dispuestos sin ningún tipo de tratamiento ni medidas de seguridad. La disposición final de los residuos bajo esta modalidad fue una práctica común durante muchos años a lo largo de todo el país, resultando en todos los casos en distintos problemas ambientales. La política de erradicación aplicada en los últimos años logró reducir estos sitios, aunque aún faltan muchas cosas por resolver en el tema.
El principal problema ambiental vinculado a los basurales es la proliferación de vectores de enfermedades como los mosquitos, moscas y roedores, convirtiendo el lugar y sus alrededores en peligrosos focos de infección. Además, son fuentes de contaminación de suelos y del agua subterránea ya que, al no contar con ningún tratamiento ni contención, el agua de lluvia escurre a través de la basura hacia las napas subterráneas, terrenos y cursos de agua linderos. Los residuos al descomponerse liberan gases que contaminan la atmósfera. Estos gases pueden ser inflamables y, al estar expuestos al sol y al calor durante períodos prologados de tiempo, generan riesgo de incendio. El riesgo aumenta cuanto mayor es el volumen de residuos en el sitio.
De acuerdo a un relevamiento llevado adelante en 2017, existen unos 301 sitios con residuos en la Cuenca (162 puntos de arrojo, 118 microbasurales, 19 basurales y 2 macrobasurales).
Los basurales de mayores dimensiones se encuentran ubicados en la Cuenca Alta. Los municipios de Marcos Paz y Cañuelas cuentan cada uno en su territorio con macrobasurales que vienen funcionando como sitios de disposición desde hace más de 25 años. Actualmente, en ambos sitios, ACUMAR está realizando tareas de limpieza y acondicionamiento, de forma tal de lograr su cierre definitivo en febrero de 2018. Esto implica que la basura generada en los municipios dejará de ser arrojada sin control para pasar a ser dispuesta en forma controlada en el relleno sanitario del CEAMSE, minimizando los impactos ambientales asociados.
Un aspecto positivo en toda esta problemática, y sobre el cual se trabaja en fortalecer, es que gran porcentaje de la basura que termina siendo enviada a estos lugares es potencialmente reciclable. Por esto es que ACUMAR lleva adelante acciones tendientes a reducir la cantidad de residuos que ingresan a los rellenos sanitarios y facilitar la gestión y manejo de los residuos urbanos, a través de estrategias de valorización: separación, reutilización y reciclado.