¿Debemos acostumbrarnos a convivir con el delito?

¿Debemos acostumbrarnos a convivir con el delito?

Las cifras que se manejan en las estadísticas, ministerios y todos los entes oficiales, no son la realidad que hoy nos toca vivir, de acuerdo a los hechos que periódicamente se conocen en todos los barrios de esta y cualquier ciudad.


Lo que realmente acontece en las calles, viviendas y comercios, han dado por tierra cualquier intento de las fuerzas de seguridad de lograr un control eficiente y que garantice a la gente que su vida no está realmente en peligro.

Constantemente se anuncia una purga en la Policía y pasan a disponibilidad a quienes, en muchos casos tienen una formación distante de los nuevos cuadros, que en su adoctrinamiento tenían limites que hoy carecen las nuevas formaciones y hoy las consecuencias están a la vista.

No sirve que caminen como sonámbulos por las calles, para hacer «pinta» de que están dando garantías a la gente. Eso es sólo un telón político que no dio ningún resultado positivo.
Consideramos que las cámaras provinciales deben tomar el toro por las astas y exigirle a la Gobernadora menos anuncios políticos y más eficiencia concretando operativos de inteligencia para exterminar las cuevas de la droga y los refugios de los delincuentes.

Hoy las llamadas pirañas deambulan por las calles, saquean y se van caminando como angelitos y los equipos de seguridad vestidos de azul siempre están caminado pero no tienen una visión clara de cuál debe ser su accionar y estar atentos para actuar sin dilaciones.

Sólo deberían estar en esa función quienes recibieron seriamente una formación profesional y no estar permanentemente anunciando un purga y sumarios. Esa ropa sucia lavarla adentro de su propia casa y restablecer la confianza de la gente con actos concretos de valentía y dedicación.
Néstor Luis Santos