Guardaparques mendocinos en estado de movilización manifiestan sus reclamos

Guardaparques mendocinos en estado de movilización manifiestan sus reclamos

Empleados estatales del sistema de áreas naturales protegidas de Mendoza llevan adelante un plan de lucha y realizaron una protesta en la Legislatura para exigir el cumplimiento de acuerdos paritarios, entre otros reclamos.
Pase a planta permanente de contratados y condiciones dignas de trabajo, concursos de todos los cargos faltantes, seccionales habitables y equipamiento e indumentaria para enfrentar la temporada estival son parte de sus principales demandas.
Los guardaparques, varios de ellos nucleados en la Asociación Trabajadores del Estado (ATE), se congregaron frente al Poder Legislativo mendocino para visibilizar los incumplimientos laborales del gobierno provincial, que preside Alfredo Cornejo.
«Durante todo el año hemos apostado al diálogo con el Gobierno, pero ya finalizando el 2017 no hemos obtenido prácticamente ningún beneficio de esas negociaciones, de esas conversaciones que tuvimos», manifestó Andrés Castro, delegado de ATE.
Para el dirigente sindical, una de las principales demandas del sector es el pase a planta permanente de los trabajadores que se encuentran bajo el régimen de «contratos basura».
Castro destacó que, tanto el Gobierno provincial anterior como el actual, incumplieron un acuerdo paritario firmado en 2014 que obliga al Ejecutivo a incorporar a la planta estable a empleados que ingresaron en los años 2010 y 2011.
Mientras que «otro de los reclamos es la falta de infraestructura y de personal en las áreas protegidas. El caso de zona sur es una de la áreas que más afectada está. Hay casas que están sin estrenar, que fueron financiadas por el Banco Interamericano de Desarrollo, casas de guardaparques con centros de visitantes, los cuales al día de la fecha están sin estrenar porque no tienen gente para que las habiten», se quejó el delegado gremial.
Los problemas de infraestructura también persisten en torno al Parque Provincial Aconcagua, donde el refugio de Plaza de Mulas fue destruido el año pasado por una avalancha y hasta la fecha el Gobierno mendocino no ha repuesto un espacio acorde para albergar a los guardaparques.
Por lo tanto, los que inicien esta temporada en un sitio que se llena de escaladores extranjeros y es un enclave internacional van a tener que residir en carpas, a casi 4.500 metros sobre el nivel del mar, con temperaturas extremadamente bajas y condiciones de hacinamiento en los improvisados reductos.
Los guardaparques se encuentran en estado de movilización y las medidas de fuerza se multiplicarán si el gobierno provincial continúa incumpliendo los compromisos ya firmados, advirtieron.
«Para los guardaparques de Mendoza es un honor trabajar por la conservación de las Áreas Naturales Protegidas, y es además de una pasión, una gran convicción porque son patrimonio natural y cultural de la sociedad actual y futura, siendo cada individuo beneficiario de los servicios ecosistėmicos que éstas brindan», expresó un guardaparques.

Fuente: Primicias Rurales