Ha trascendido…

Ha trascendido…

… que según se pudo comprobar, la ordenanza que aprobó el Concejo Deliberante, que establece que «se prohibe en todo el partido de Avellaneda la tenencia, depósito, fabricación comercialización y venta al público libremente de mayoristas o minoristas, como el uso particular de elementos de pirotecnia y cohetería», sin duda nadie lo cumple y tampoco se la hace cumplir.

… que en esta violación y acción diabólica, los afectados directos son los niños autistas (por lo cual fue dictada la ordenanza), los vecinos residentes en la zona de las dos canchas apostadas en el centro de la ciudad, quienes ven invadido su descanso, como también afecta a los animales domésticos que suelen salir corriendo desesperados.

… que lo que pretenden los vecinos, es que se cumpla con lo aprobado en el Concejo Deliberante, más allá de los fanatismos futboleros, dado que parece que quienes deben hacer cumplir las ordenanzas, estarían evitando «enfrentamientos políticos» con las hinchadas y en especial con los directivos de los clubes que los protegen sin medir consecuencias.

… que no es esta la primera ordenanza aprobada por los ediles avellanedenses que duerme en algún cajón y sus autores parece que están más cómodos mirando para el costado.