Ley de Reparación Histórica: «Una política de ilusión»

La Ley 27260 llamada de Reparación Histórica para Jubilados y Pensionados, fue sancionada en junio de 2016 con un paquete de leyes aprobadas por el Congreso Nacional que incluía el blanqueo de capitales en el extranjero.  La norma fue aprobada por los votos del frente oficialista Cambiemos más sus bloques aliados en ambas cámaras como el Frente Renovador y el bloque Justicialista, con Diego Bossio a la cabeza.  En ese paquete de leyes aprobadas en sesiones especiales, se sancionaron, además, los pliegos para la incorporación de Carlos Rosenkrantz y Horacio Rosatti, como nuevos jueces de la Corte Suprema de Justicia.

A más de un año de sancionada la norma que venía a solucionar los conflictos de más de dos millones de adultos mayores en el país y que en su encabezado reza “CREASE EL PROGRAMA NACIONAL DE REPARACION HISTORICA PARA JUBILADOS Y PENSIONADOS, CON EL OBJETO DE IMPLEMENTAR ACUERDOS QUE PERMITAN REAJUSTAR LOS HABERES Y CANCELAR LAS DEUDAS PREVISIONALES CON RESPECTO A AQUELLOS BENEFICIARIOS QUE REUNAN LOS REQUISITOS ESTABLECIDOS POR LA PRESENTE LEY”, cuesta hoy encontrar un abogado previsionalista que destaque de los beneficios de la medida aprobada.

El Dr. Cristian Dalessandro, especialista en adultos mayores, hablo con La Calle sobre el alcance la de Ley de Reparación Histórica y afirmó que “es una política de ilusión” y agregó que este anuncio realizado con bombos y platillos por el gobierno, y convertido en potente caballito de campaña, “llenó de esperanzas a los jubilados, pero a la hora del cobro dejó más desilusión que ilusión”.

Dr. Cristian Hernán González Dalessandro, abogado previsionalista

Según Dalessandro “muchos han quedado en mitad de camino, y lo preocupante y lo más triste es que de ser una reparación de tipo voluntario, en la que el jubilado aceptaba o no quedarse con el ofrecimiento del Estado, o podía decidir continuar con su juicio de reajuste, hoy se está tornando más forzoso que voluntario”.

Los datos oficiales demuestran que de los 2,3 millones de jubilados de la Argentina, sólo se le han reasignado los montos a 1.009.275 casos, es decir el 43 por ciento. Además, de esos casos alcanzados por la ley, 409 mil fueron por un escaso monto que representó un aumento de 50, 70, 100 ó 300 pesos que los beneficiarios encontraron de golpe depositados en sus haberes sin haber hecho trámite alguno. Por otro lado, sólo 216 mil jubilados realizaron el trámite y pusieron su firma para aceptar la reparación.

“Lo más preocupante – continuó Dalessandro- es que la ANSES después que largó la ley con índices más bajos de lo que había dicho la Corte Suprema de Justicia, ahora se están apelando todos los juicios de reajustes para que se unifiquen criterios y en definitiva se aplique para todos los jubilados, hayan aceptado o no el beneficio, el índice más perjudicial que es el de la Reparación Histórica, y de esta manera lo voluntario se ha tornado forzoso”.

Pero los especialistas advierten otro gran problema emanado desde el propio gobierno: la propaganda engañosa, que puede perjudicar a miles de jubilados. En las últimas semanas la ANSES ha largado spots televisivos y avisos callejeros en los que sugieren a jubilados que un nieto o un vecino les ayude a completar el formulario de la Reparación Histórica, con intención de que sea aceptada y dejar de lado la litigiosidad o de llegar a un abogado previsionalista para acceder a un juicio por reajustes que incremente el monto a cobrar en cifras muy superiores a los que brinda la polémica ley.

“Esos carteles invitan al jubilado a no ir con un gestor profesional, al que en algún momento van a tener que recurrir sí o sí”, afirmó el Dr. Cristian Dalessandro a La Calle y agregó que “es una mentira, porque lo que están haciendo es poner paños de agua fría para que el jubilado no pague el costo adicional de un abogado, pero en definitiva a la larga o a la corta, porque así lo dice la ley, tienen que acudir con un previsionalista”.

Entre el marketing de campaña y la realidad de los jubilados se empieza a destapar una olla a presión que, como se dijo al principio, incluye dos condimentos escenciales: el blanqueo de capitales que benefició a familiares del presidente Macri y funcionarios del gobierno nacional, por un lado, y por el otro la asunción de dos nuevos jueces de la Corte, que en primera instancia fueron impuestos por un decreto presidencial, y que en definitiva tendrán que resolver sobre la litigiosidad de los juicios de reajustes de los jubilados contra el Estado.

Facundo Medina @facummedina