Los bancos no cuidan a las personas mayores

Apenas comenzó la pandemia en nuestro país, y por ende el Aislamiento Social Preventivo y Obligatorio, desde el Gobierno nacional, provincial y municipal, la consigna fue una sola: cuidar a nuestros mayores. Pero no.

Y no solo nos se los cuidó, sino que se los expuso a todo tipo de riesgos. Un ejemplo de ello fueron las largas filas en los bancos sin ningún tipo de control sanitario, lo que le valió la renuncia del titular de la ANSES por semejante descuido.

Pero la cosa no terminó allí, sino que los ancianos y ancianas siguen siendo maltratados por un sistema bancario que en ningún momento acató las directivas del Gobierno.

Tal es el caso de lo denunciado por uno de los jubilados afectados, que fue a cobrar su jubilación y aguinaldo al Banco Provincia de Avellaneda, pero como poseía tarjeta de débito, no le quisieron pagar el dinero en efectivo y lo mandaron al cajero.

«Habìa hecho una cola de un centenar de personas a pleno rayo de sol, y tuve que hacer otra vez la cola de cajeros automáticos, otra vez bajo el rayo de sol y una temperatura mortal para sacar una cantidad mínima y tener que volver varios días más tarde para seguir cobrando el resto», relata el señor Carlos Alberto Roldán, en una misiva a nuestra redacción.

Más allá de que los pagos a jubilados y pensionados se efectúan por turnos según la terminación numérica de sus documentos, no puede la entidad bancaria negarle el pago de sus haberes a nadie. Y derivar a la gente mayor a un cajero para que retire su magro sueldo, es más que inhumano. Porque además, se sabe que no puede retirar el total de sus haberes porque el sistema está diseñado para entregar plata «de a puchitos». Y además sabemos muy bien que la gente mayor no se lleva bien con los cajeros automáticos.

Habiliten mas cajas

Otro agravante es la falta de cajas habilitadas para el pago. En la mayoría de los bancos sólo funciona la cuarta parte y hay dos cajas abiertas para pagarle a cientos de personas que están en la calle esperando.

También pregunta el señor Carlos Alberto, si «es verdad que se concedió a los bancarios el derecho de no pagar a los jubilados que cuentan con tarjeta para hacerlo?». Pregunta que no podemos contestar, pues los teléfonos del banco provincia NO SON ATENDIDOS.

Nos lo deben

Los jubilados y jubiladas deberíamos recibir los haberes en nuestro propio domicilio, enviados por la entidad bancaria a la que pertenecemos. Eso tendrían que hacer los bancos, porque nos lo deben, ya que son los únicos que no han perdido, ni pierden ni perderán nada frente a la actual situación..

¿Dónde quedaron las promesas de cuidarnos? Dónde quedaron las sillas dispuestas en las veredas de los bancos? El agua fresca, las unidades de control sanitaria frente a los bancos, la amabilidad, la empatía, el amor , el respeto… (???)

Marta Portilla/diario La Calle