Mons. Frassia: «No basta parecer, hay que ser»

 

 

 

 

 

 

 

 

 

¨No basta decir: Señor, Señor. No basta salir en la foto. No basta parecer, hay que ser¨, expresó el obispo de Avellaneda-Lanús, Mons. Rubén Frassia, en el programa radial Compartiendo el Evangelio, al reflexionar sobre el texto evangélico del domingo último, en el que Jesús narra la parábola de los dos hijos, uno de los cuales se niega a un pedido de su padre pero luego se arrepiente y cumple con el mandato paternal.

«No basta decir: Señor, Señor. No basta salir en la foto. No basta parecer, hay que ser», expresó el obispo de Avellaneda-Lanús, monseñor Rubén Oscar Frassia, en el programa radial Compartiendo el Evangelio, al reflexionar sobre el texto evangélico del domingo último, en el que Jesús narra la parábola de los dos hijos, uno de los cuales se niega a un pedido de su padre pero luego se arrepiente y cumple con el mandato paternal.

«Es un Evangelio muy fuerte por varias afirmaciones», señaló el prelado. «La primera, no es que el Señor esté alabando a los publicanos, a los extranjeros, a las prostitutas en su estilo de vida, sino que está reconociendo la capacidad que ellos tienen de hacer penitencia, de arrepentirse y de ir a lo esencial, a lo importante. Está reprochando a los dirigentes, que conocían perfectamente la Ley pero que no eran capaces de captar el espíritu de esa Ley: la enseñanza de quien venía a visitarlos, a hablarles, al Mesías, que no supieron darse cuenta ni pudieron reconocerlo. Ahí está el problema: las seguridades falsas».

Seguidamente monseñor Frassia subrayó que «hoy muy pocos siguen el mandato prescriptivo de las leyes. Hoy más bien se sigue otra cosa: cada uno vive a su antojo, a su manera, a su modalidad, como lo siente, como le place, como le parece, como lo percibe. De alguna forma hoy se mezcla todo, incluso hasta pareciera que todo estaría justificado; y no sé si es así. Por ahí se oye decir: ‘voy a Roma a ver al papa Francisco, me saco una foto con él y ya soy un católico perfecto’, o aquello de ‘hago esto, estoy en tal lugar y soy una persona que cumple’. Pero el Evangelio nos dice que no basta decir “Señor, Señor”. No basta salir en la foto. No basta parecer, hay que ser».

«El Evangelio -prosiguió el obispo de Avellaneda-Lanús- nos lleva a la conversión y a las obras. Como decía Santa Teresa de Jesús ‘obras son amores y no buenas razones’. Un creyente tiene que hacer obras. Un creyente tiene que ser buena persona. Un creyente tiene que hacer el bien. Un creyente tiene que vivir el Evangelio. Un creyente tiene que estar abierto y no cerrar las puertas a nadie, ni en su corazón, ni en su vida, ni en su pensamiento. Lo importante es que el Evangelio entre en nuestro corazón, en nuestra vida, y que la fe y la vida sean una misma realidad.

«El primer hijo dijo que no, después pensó e hizo la voluntad del padre. Muchas veces nos equivocamos pero debemos tener la capacidad de reconocerlo, luego volver, buscar y hacer la voluntad del Padre. Piense usted si está dispuesto a recorrer este camino y hacer así la voluntad de Dios», concluyó monseñor Frassia.+ AICA