No aprendimos nada. En una comisaría de El Pato se negaron a tomarle la denuncia a una joven que intentaron violar

Tantas mujeres asesinadas, tantas violadas, abusadas. Tantas lágrimas, tanto dolor, tanta tristeza y suplicio no sirvieron para que aprendamos a «hacer lo que se debe que hacer» para terminar de una vez por todas con la violencia de género.

Es inadmisible que aquellas personas que nos deben cuidar -y se les paga para ello- desconozcan las leyes y ni siquiera demuestren empatía con una mujer ultrajada, negándole la protección que el Estado debe brindar.

Tal es el caso de dos mujeres policías de la la seccional 5ta. de Berazategui con asiento en El Pato que se negaron a tomarle la denuncia a una joven que acudió a denunciar un intento de violación. ¿El motivo? «No te hicieron nada».

Ocurrió en la localidad de El Pato el lunes 2 de noviembre cuando la joven vecina del lugar volvía de hacer compras en el barrio y la intercepta un individuo en un auto Volkswagen Pointer gris quien intenta introducirla en el vehículo agrediéndola sexualmente. La cercanía de un familiar, logró que el agresor se diera a la fuga.

El Volkswagen Pointer gris con techo negro, secuestrado frente a la
Comisaría 5ta. de El Patocon el que se trasladaba el abusador,

Pero no fue el primer caso llevado a cabo por el conductor del Pointer, pues hubo dos denuncias anteriores en la misma comisaría -y otra en Romero por una violación consumada- por lo que es más indignante que, a la tercera acusación de este tenor, no se le haya tomado la correspondiente denuncia, convirtiéndose en cómplices del abusador que siguió impunemente agrediendo mujeres

Luego de varios intentos, la joven logró que se le tomara la denuncia y el sospechoso fue detenido y el auto secuestrado, aunque los investigadores se muestran cautelosos en dar sus sus datos, pues habría más una persona involucrada y varios casos más.

En cuanto a las dos agentes femeninas que, por su cuenta, le dijeron a la joven agredida que «no le hicieron nada», deberían ser severamente sancionadas y obligadas a capacitarse en la Ley Micaela (Capacitación Obligatoria en Género) para que aprendan lo que siente una mujer cuando es agredida. O tal vez estén esperando que las mujeres sean violadas, asesinadas y tiradas en un zanjón dentro de una bolsa de residuos, para que digan: «Ahora si, algo te hicieron…»

marta portilla/diario La Calle