El Partido Obrero repudia el brutal atentado contra participantes del Encuentro Nacional de Mujeres

Participantes del Encuentro Nacional de Mujeres, integrantes de diversas organizaciones, entre ellas el Plenario de Trabajadoras – Partido Obrero, fueron víctimas ayer de la emboscada de una patota armada con palos, piedras y cuchillos.

En un comunicado señalan: «Las compañeras aguardaban el regreso a sus hogares en la Plaza Central de Resistencia, luego de la finalización del Encuentro Nacional de Mujeres cuando, alrededor de las 15 h, un grupo de personas empezó a descolgar pasacalles del Plenario de Trabajadoras y el Frente Darío Santillán, entre otras organizaciones, insultando a las compañeras. Luego, ingresaron a la plaza y atacaron con palos, piedras y cuchillos. Todo sucedió bajo la custodia de las fuerzas de seguridad, con patrullero y cordón policial de a pie, que ampararon el accionar. Se trata de todo un acto fascista, como testimonian las compañeras, una verdadera zona protegida (en contraposición a las zonas liberadas, en las que la policía desaparece para dar vía libre a la acción delincuencial) contra las mujeres que venían de protagonizar el Encuentro. Las mismas debieron refugiarse en casas particulares y varias fueron heridas.

La concentración contra el Encuentro era pública desde el domingo, cuando un grupo de «vecinos» convocó a movilizarse contra el encuentro nacional de mujeres. El Gobierno y las fuerzas de seguridad tuvieron todos los elementos para anticipar y prevenir el ataque. La convocatoria formó parte de una extensa campaña en redes sociales contra el Encuentro, promovida por sectores de la Iglesia y con extensa participación de punteros políticos tanto del peronismo como del radicalismo.

El encuentro culminó con una movilización masiva, que recorrió todo el centro de Resistencia. Miles de mujeres agrupadas en la columna del Plenario de Trabajadoras, junto al resto de las fuerzas que integran el Frente de Izquierda, además de otras organizaciones políticas de extracciones diferentes, sindicatos y centros de estudiantes combativos de todo el país, se movilizaron pasando por a la Catedral y la Casa de Gobierno, protagonizando una acción colectiva de denuncia y movilización sin ningún tipo de incidente (ni provocado contra los símbolos del poder opresor de las mujeres, ni recibido de parte de esos sectores).

Denunciamos la responsabilidad del gobierno de Peppo y Capitanich por el acompañamiento de las fuerzas policiales a los atacantes.