Plantas medicinales: cuando la naturaleza es el mejor remedio

Es la naturaleza el mayor de los laboratorios. Esa parece ser la consigna con la que Mario Castro, técnico del INTA Avellaneda, dicta sus cursos y talleres sobre plantas medicinales en el marco de un trabajo conjunto que se lleva a cabo junto a la Dirección de Promoción de la Salud del municipio de Avellaneda y que busca formar un equipo que ayude con la atención primaria en la zona de las quintas de Sarandí.

“Es muy importante reconocer cuáles son las plantas que se usan para medicinales que crecen en zona bonaerense y es clave que sepamos sobre sus usos. Muchas veces no sabemos que son muchas las que tienen propiedades medicinales”, explicó Castro recientemente en un encuentro que realizó en la Unidad Sanitaria N°5 en la localidad de Piñeiro, partido de Avellaneda.

La propuesta es formar promotores de la salud que armen equipo y que ayuden en la atención primaria de aquí que se forman estos talleres de plantas medicinales con la supervisión de profesionales médicos. El técnico indicó que “es de destacar que este tipo de especies aparecen en los terrenos baldíos, jardines o fondos de cualquier casa y no las conocemos”.

Además detalló que este tipo de plantas con propiedades “se forman, muchas veces, de manera silvestre o en las huertas donde sin saber se las consideran malezas y no se las aprovecha en todo su potencial”.

También es clave saber que estas plantas medicinales pueden cultivarse en forma urbana tanto en soportes colgantes como en macetas. El uso del compost orgánico ayuda a cuidar los sustratos de las macetas generando los nutrientes necesarios para su óptimo crecimiento.

“Me gustaría –sumó Castro– que las familias mejoren su calidad de vida y que puedan aprovechar estos saberes para ponerlos en práctica a partir de su conocimiento y clasificación.”

El especialista indicó que suele darse en muchas oportunidades confusión en los nombres de las especies. En este sentido detalló que “a veces se le llama boldo a hierbas que nada tienen que ver con el boldo”. En esta línea en los cursos también se enseñan preparados tanto de cremas como de tinturas.

Multiplicar

Mario Castro recordó que hace muchos años que trabaja en plantas medicinales, aromáticas y comestibles en el INTA: “En la costa de Avellaneda trabajo en un espacio donde busco incorporar todas las plantas medicinales que encuentro para hacer desde ahí talleres y cursos y trabajar con los habitantes, sobre todo que aprendan a reconocerlas”

“Es muy importante, además, que quienes participan de las charlas y cursos puedan aprender a multiplicar este tipo de plantas, que sean agentes multiplicadores. De hecho ya contamos con un lindo grupo que nos sigue en estos pasos y que son de la zona y que nos ayudan a colaborar con el mantenimiento del lugar y su cuidado”.

Botiquín

Como plus este proyecto tiene como objetivo la confección de un botiquín de plantas medicinales alternativas que entre otros preparados, explicó Castro, consta de crema de caléndula, para la piel; tintura de carqueja, como protector hepático; y un jarabe de anacahuita que ayuda a temas bronquiales.