El radicalismo en estado de rebeldía

El radicalismo en estado de rebeldía

El complejo cierre de listas que se vive en Cambiemos, se debe a que algunos dirigentes de la UCR no están de acuerdo con el armado de las listas en forma compulsiva del PRO, relegando de los primeros planos al radicalismo y colocándolos en lugares que, según manifiestan, no respetan lo supuestamente acordado en las conducciones máximas del partido.
Ante esta situación de marginalidad, la postura de varios dirigentes, en especial en Avellaneda, alineados con el diputado Ricardo Alfosín, no hay dudas de que se ha convertido en una piedra en el camino de la estrategia electoral de Cambiemos, principalmente en la tercera Sección electoral.
Con posturas muy firmes, los dirigentes locales, no conformes con ir con la «boleta chica», reclaman ir con la «sabana» y poder competir en igualdad de condiciones con la boleta de Cambiemos que lleva como primer concejal a Sebastián Vinagre.
Hoy nada está definido y en varios distritos en situación similar a la de Avellaneda, sólo se espera una resolución definitiva para resolver el conflicto o que se acepte la «boleta corta».
En la zona, los distritos en conflicto son: Avellaneda, Lomas de Zamora y Alm. Brown. En Lanus, se logró un acuerdo en la distribución de puestos para los radicales y no hay litigio.
Otro eslabón de esta cadena de enojo del radicalismo, es que juega un rol importante la actitud crítica del Dr. Juan Manuel Casella, referente de gran trascendencia en todas las parroquias de Avellaneda, con la postura de la alianza UCR-PRO y como consecuencia, no hay dudas de que los boinas blancas jugarán únicamente con la boleta corta.
N.L.S.