Se inauguró la Capilla Nuestra Señora de Itatí en Sarandí

Se inauguró la Capilla Nuestra Señora de Itatí en Sarandí

El Párroco de Virgen Madre Pablo Balario expresó  “Hoy nos toca celebrar la finalización de este sueño hecho realidad. En estos últimos años fue providencial, y un gesto de enorme caridad, la ayuda del Centro de Jubilados de La Saladita brindándonos sábado a sábado no solo el lugar sino también su compañía para celebrar la Eucaristía, gran motor de nuestra unidad como cristianos. Como Capilla Nuestra Señora de Itatí, la presencia de la Virgen en nuestro país tiene una bendición singular. Estamos llamados a cultivar esta bella devoción correntina, junto a la Madre de Caá-Cupé y bajo la maternal cercanía de la parroquia Virgen Madre, la cual hoy también se ve bendecida por el surgimiento de su primera capilla», expresó el Párroco de Virgen Madre, Pablo Balario.

Por su parte, el intendente de Avellaneda Jorge Ferraresi señaló: “Cuando anunciamos que vamos a hacer tal o cual cosa, siempre la hacemos y a veces hacemos demás, y creo que eso tiene que ver con “ser cristiano”, justamente siempre manejarnos con la verdad. Es importante que en una ciudad como ésta, en una localidad como ésta, en un barrio tan importante como La Saladita tener esta capilla, porque es un lugar de referencia, para recuperar valores”.

La Capilla Nuestra Señora de Itatí, es lugar de encuentro, porque Dios no molesta a nadie. La presencia de Dios nos humaniza, nos hace tomar conciencia que somos hijos de Dios y también tenemos la dignidad de poder vivir como hermanos. Son dos cosas fundamentales y este es un lugar de encuentro con Dios, con uno mismo y con el Pueblo de Dios, con todos. Es evidente que, si venimos aquí, no podemos obrar afuera de otra manera (…) es una alegría bendecir esta capilla, agradecer a ustedes, los jubilados, que han sido muy generosos: han sabido perder algo por ganar otra cosa más importante. Que este lugar, la capilla Nuestra Señora de Itatí, reúna no solo a los correntinos, a los paraguayos, a los criollos, a los bonaerenses, a todos; porque como siempre la Casa de Dios tiene un lugar para todos. Y sabemos que acentuamos las particularidades, los modos, las culturas, pero nunca excluimos a nadie, porque todos -católicos, cristianos, evangélicos, judíos, musulmanes y de otras religiones- todos somos hijos de Dios y entre nosotros tenemos que tratarnos como hermanos.